Javier Milei reafirmó su alineamiento con Estados Unidos e Israel en el discurso de apertura de sesiones ordinarias, elevándolo a política de Estado en medio de la escalada global.
Encuestas muestran que la sociedad argentina prefiere neutralidad y pacifismo en conflictos internacionales, pero valora positivamente la política exterior de Milei: cerca del 60% aprueba el alineamiento con Estados Unidos, un cambio respecto al rechazo previo bajo kirchnerismo, que priorizaba multilateralismo y Latinoamérica.
La imagen de Donald Trump en Argentina subió al 58% tras la captura de Maduro en Venezuela, superando su popularidad en Estados Unidos, aunque predomina la actitud de mantenerse al margen en escaladas militares.
En el caso del exfuncionario argentino Gallo, retenido en Venezuela, panelistas critican la posición aislada de Cancillería pese a redes políticas extensas con los Rodríguez, como Delcy Rodríguez, y descartan que ideologías grieta impidieran su devolución.
Sugieren que 20 políticos argentinos con vínculos personales podrían mediar, y cuestionan el discurso defensivo del gobierno sobre incapacidades diplomáticas.