Javier Milei detalló en su discurso de apertura de sesiones que el crecimiento económico del país se basará en el sector primario, incluyendo el campo, la minería y la energía, independientemente de las críticas ambientalistas.
El presidente enfatizó la eficiencia y la apertura comercial, argumentando que las empresas eficientes sobrevivirán sin depender del Estado, mientras que las ineficientes desaparecerán en un proceso de destrucción creativa que generará nuevos empleos.
Los panelistas debatieron la falta de menciones a inversiones concretas más allá de la minería vía RIGI, cuestionando cómo reactivar sectores como indumentaria, comercios y pymes ante cierres por importaciones baratas.
Milei defendió la reforma laboral para facilitar ingresos y salidas del mercado de trabajo, y propuso reformar el sistema electoral eliminando PASO y liberalizando financiamiento de partidos para transparentar relaciones con empresarios y eliminar mafias.
Criticó al kirchnerismo y a empresarios prebendarios como enemigos, mostrando control del Congreso tras aprobar reformas y presupuestos mediante negociaciones con Diego Santilli.