Javier Milei abrió las sesiones ordinarias en la Cámara de Diputados con un discurso confrontacional inédito, respondiendo directamente a gritos e insultos de la oposición kirchnerista, acusándolos de mentirosos, ladrones y delincuentes mientras defendía su gestión con datos como el crecimiento del EMAE del 6,6% interanual en diciembre.
El presidente arremetió contra el kirchnerismo por su supuesta entrega a Venezuela e Irán, recordó el grito de Hugo Chávez contra el ALCA y celebró un nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos tras 21 años, en medio de interrupciones constantes y un ida y vuelta feroz que incluyó amenazas de domar a los opositores.
Panelistas destacaron lo inusual del evento: a diferencia de presidentes anteriores como Alfonsín, Menem o Cristina Fernández de Kirchner, Milei intercaló insultos directos sin mostrar a la oposición en la transmisión oficial, generando una tensión palpable con gritos y sin precedentes.
Milei lanzó dardos a enemigos internos como Victoria Villarruel durante un saludo frío y empujones con Karina Milei, mientras anunció 90 reformas para el Congreso en los próximos dos años, prometiendo un año de cambios profundos.
La cobertura enfatizó el clima tenso y el estilo de campaña de Milei, contrastando con las tradicionales lecturas de balances y propuestas tranquilas.