Javier Milei dio un discurso de casi dos horas en el Congreso con cruces y chicanas a la oposición, insultando al kirchnerismo, progresismo y izquierda por no ofrecer alternativas, mientras ellos responden con insultos por impotencia.
Panelistas debaten la sobreadjetivación y grieta: Milei acusa a Unión por la Patria de pacto con Irán en atentados y homicidio de Nisman, lo que genera interrupciones y defensas como que no son insultos sino verdades. Critican la falta de respeto de diputados que no dejan hablar al presidente.
Otros ven un show político que ignora a la sociedad, degradación institucional y estrategia de Milei para agitar la grieta contra moderados, usando verdades a medias como aumento de trabajo informal pese a pérdida de 300.000 puestos formales.
Comparan con Cristina Kirchner, que generaba escándalo por menos, y Parlamento británico donde gritan sin tanto drama.