Javier Milei extendió sus insultos a la oposición en su discurso de apertura de sesiones ordinarias en el Congreso, que duró una hora y cuarenta minutos, con pocas propuestas y análisis socioeconómicos, pero ataques furiosos como "ignorantes, la justicia social es un robo" y "sigan con las operetas que la gente sabe que son unos mentirosos".
El presidente dio un saludo frío a la vicepresidenta Victoria Villarruel, con quien mantiene relaciones cortadas: la llamó traidora tras aprobaciones previsionales en el Senado y apenas la miró en el Te Deum. En el Salón de las Provincias, Karina Milei intentó meterse entre ambos, pero Villarruel le puso el cuerpo para ocupar su lugar.
Milei apuntó directamente contra ella al hablar de un "ataque sin precedentes" que la hacía soñar con el sillón de Rivadavia, mientras Villarruel bajaba la mirada asintiendo. El programa anticipó más detalles durante la mañana sobre esta apertura cargada de tensión.