Javier Milei protagonizó una apertura de sesiones legislativa cargada de gritos, chicanas e ironías contra los K, incluyendo menciones a Cristina Kirchner presa. El discurso duró más de lo previsto, con interrupciones constantes y respuestas a la oposición que lo desconcentraban.
Clarín tituló que Milei anunció más apertura y reformas, pero defendió su gestión con poco foco en el presente argentino. El panel criticó que hubo mucho grito y pocas propuestas concretas para la economía, empleo y salarios en caída.
Página/12 lo llamó "circo sin pan", acusando a Milei de insultos y provocaciones sin anuncios para la crisis nacional, avanzando en apertura que destruye la industria. Crónica destacó ideas para cambiar el país y logros como reformas aprobadas.
Milei habló de triplicar salarios en dólares, pero el análisis periodístico resaltó ausencias sobre empresas cerrando, despidos e inflación galopante, optando por antioposición en vez de gestión.