Javier Milei abrió las sesiones del Congreso con un discurso de una hora y media donde anunció 90 paquetes de reformas estructurales en nueve meses, uno por mes por cada ministerio, para rediseñar la Argentina.
Milei ratificó la apertura económica indiscriminada, desregulaciones, el RIGI y privatizaciones, defendiendo su ambición reformista como no dictatorial sino transformadora del país.
El presidente picanteó al recinto llamando "manga de ladrones, delincuentes" a opositores, domándolos y acusándolos de mentirosos por audios falsos. Insultó a kirchneristas como asesinos de Nisman y a Cristina Kirchner por su condena.
Milei mostró control del Congreso con mayorías en ambas cámaras, atacó a empresarios prebendarios como Techint y Fate, y denunció un complot golpista de kirchnerismo, políticos y medios para derrocarlo.
Adrián Ventura destacó cómo Milei se fue de los papeles, subiendo la temperatura para marcar territorio ante kirchneristas.