Melina, orgullosa de sí misma, relató su primer fin de semana complicado en Cuestión de Peso, donde enfrentó desafíos como desayunar sola por primera vez con tostaditas, queso crema, palta y huevo, mientras tomaba mate.
Almuerzó ensalada y milanesa, pero olvidó la merienda en el club de fútbol de su hijo, donde su pareja le compró un turrón en lugar de Coca Zero, y luego comió una barrita de cereal en la cancha viendo a Independiente.
La cena fue tardía el domingo a la madrugada, y resistió dulces abundantes en la tarde, manejando todo sin mayores desvíos pese a estar sola en casa y las circunstancias.
Se mostró muy contenta por superar el sábado que amenazaba complicarse, destacando su capacidad para mantener el control alimentario en un contexto familiar y social exigente.