El Doc expuso las consecuencias devastadoras de la guerra actual con imágenes de amputaciones, politraumatismos y barotraumas causados por ondas expansivas de bombas que explotan pulmones incluso a distancia.
Relató experiencias en hospitales tras atentados como Embajada de Israel, AMIA y Cromañón, donde vio explosiones que destrozan brazos y piernas, dejando infecciones graves bajo escombros. Destacó el impacto en niños y civiles pese objetivos militares.
Señaló colapso hospitalario sin anestesia, cirugías suspendidas, brotes de tuberculosis, polio y sarampión por desnutrición post-guerra. Enumeró estrés postraumático con insomnio crónico e hipervigilancia que perdura décadas.
Extendió efectos a Argentina por noticias constantes que generan ansiedad colectiva, infodemía, estrés crónico y suba de presión arterial incluso en niños que ven canales todo el día.