Marsella, segunda ciudad más poblada de Francia tras París, se desarrolló como puerto de comercio y pesca desde el 900 a.C., fundado por fenicios con el nombre de Marsalia, derivado del árabe que significa puerto.
Su evolución cultural impactó Europa como punto clave en el comercio Oriente-Occidente y durante la Revolución Francesa.
Habitantes locales marcharon a París en 1792 cantando La Marsellesa, canción tradicional que se convirtió en himno nacional francés.
El puerto viejo es el corazón de la ciudad, con barcos, yates, aroma a mar y especias provenzales en mercados cercanos.