Emmanuel Macron impulsa la modernización de la estrategia nuclear francesa desde el Palacio del Elíseo, destacando la dispersión de armas nucleares en países como Corea del Norte e Irán.
Francia y el Reino Unido son los únicos en Europa con arsenal nuclear, y Macron enfatiza no depender más de Estados Unidos, asumiendo liderazgo: hay que ser temido para ser poderoso.
Anuncia incremento de cabezas nucleares, actualmente unas 290, sin revelar el número por estrategia; construcción de un nuevo submarino nuclear listo en 2036 con nombre invencible, desde base en Bretaña.
Introduce disuasión avanzada extendiendo el paraguas nuclear francés a países europeos interesados.