El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, presentó en la legislatura provincial un proyecto de Ley de Producción Pública de Medicamentos para reducir costos y garantizar acceso universal, argumentando que la salud no puede depender exclusivamente del mercado sino de decisiones políticas para cuidar a la gente.
Kicillof criticó el modelo económico actual que "enferma" a la población, destacando que muchos argentinos perdieron acceso a remedios, estudios y consultas. Insistió en que no hace falta ser comunista para entender que todos deben acceder a medicamentos independientemente de su condición social, solo hace falta corazón.
En materia de seguridad, el gobernador propuso tres pilares: inversión, actualización tecnológica y formación organizada, subrayando que es función esencial del Estado, incompatible con su destrucción. Polarizó con el gobierno nacional al recordar el golpe militar y agradecer a Abuelas y Madres de Plaza de Mayo.
Periodistas analizaron el discurso como contracara a las políticas de Javier Milei, quien ahogó financiamiento al Hospital Garrahan y eliminó programas de cardiopatías congénitas, en medio de reclamos por una deuda de 22 billones de pesos del gobierno nacional a la provincia.