Axel Kicillof abrió sesiones ordinarias en Buenos Aires con duras críticas al gobierno nacional, al que acusó de "robarle a los bonaerenses" mientras el Estado provincial cuida la salud del pueblo.
El gobernador bonaerense repartió reproches en su discurso, destacando el pulso tendencial esa noche y enfatizando que "mientras el Estado Nacional abandona, nosotros seguimos cuidando la salud de nuestro pueblo".
En paralelo, en la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri reclamó fondos de coparticipación y abordó la suciedad en calles, comprometiéndose a redoblar esfuerzos de limpieza en cada barrio.
Macri exigió a Kicillof cumplir con la ley de paradores para personas en situación de calle, recordando que 7 de cada 10 vienen del conurbano y pidiendo que la provincia se haga cargo.