Kevin Ari Levine, sociólogo especialista en Oriente Medio, explicó en el estudio que la guerra entró en su tercer día tras el asesinato de Yadolá Jamenei y figuras clave del régimen iraní, proyectada desde el fracaso de negociaciones con Estados Unidos y aliados. Irán busca regionalizar el conflicto atacando no solo a Israel, sino también a Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Jordania y Arabia Saudita, para elevar los costos ante la disparidad de fuerzas militares.
En Israel, los sistemas de defensa aérea no fueron perfectos y reportan 10 muertos y decenas de heridos, con víctimas extendiéndose a otros países de la región. Estados Unidos justifica los ataques por la reserva de misiles balísticos iraníes, uranio enriquecido cercano al grado militar, incumplimientos a la Agencia Internacional de Energía Atómica, proxies en Irak, Líbano, Siria y Yemen, y la opresión del régimen de los ayatolás, buscando un cambio de régimen.
Levine destacó intereses geopolíticos como el control del Estrecho de Hormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, la alianza Irán-China (comprador del 90% de su petróleo) y el apoyo de Israel a la intervención, pese a su impopularidad interna en EE.UU. Irán considera blancos legítimos a presencias israelíes y estadounidenses, provocando respuestas de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
Hezbollah, decapitado previamente, lanza misiles desde Líbano, mientras la sociedad iraní está dividida: manifestaciones de apoyo al régimen contrastan con protestas previas. EE.UU. calcula que el sucesor de Jamenei carecerá de carisma, pero la oposición iraní falta de liderazgo unificado, con divisiones entre monarquistas como Reza Pahlavi y reformistas. Posibles desactivadores incluyen nuevas negociaciones nucleares o concesiones iraníes, aunque la escalada regional parece probable.
Argentina, alineada con EE.UU. e Israel por Javier Milei, apoya simbólicamente la operación, con expectativas por su visita a Israel y posible mudanza de embajada a Jerusalén. Se extremaron medidas para la comunidad judía, vinculada al nombramiento de Ajman Tajidi, acusado en el atentado a la AMIA, como líder interino de la Guardia Revolucionaria.