Janete afirma que el dolor intenso en su pierna derecha desapareció por completo después de la oración del pastor Jaime de Amorim. Explica que ya no siente molestia alguna y puede caminar normalmente, incluso realizar caminatas y tareas domésticas sin dificultad.
La testigo relata cómo llegó a la iglesia siempre encorvada y con apoyo, pero ahora llega erguida y feliz. Destaca que Dios realizó una obra maravillosa en su vida, liberándola de cinco años de sufrimiento por inflamación ósea diagnosticada como osteomielitis.
Compañeros de iglesia confirman su transformación: ahora camina recta y participa activamente. Janete proclama su felicidad con Jesús, quien completó totalmente su sanidad.