Rodrigo González reportó desde Israel un frente de seguridad calmado tras 11 horas de misiles iraníes el sábado, seguidas de bombas de Hezbollah a las tres de la mañana. La situación se intensificó después de que Israel y Estados Unidos atacaran Irán, con sirenas constantes en el norte y posibles alertas en Tel Aviv.
González describió días duros y tensos, pero con orgullo por los logros contra Irán. Mencionó que el ejército estadounidense presionó para calmar el bombardeo inicial, aunque Hezbollah se sumó al conflicto.
El analista indicó que el presidente Trump estimó que el conflicto podría durar cuatro o cinco semanas, mientras continúan las operaciones de barrido en el norte y persisten las sirenas.