Israel ordenó la evacuación del sur de Líbano ante nuevos ataques contra Hezbollah, que reconoció su entrada en la guerra contra Israel y Estados Unidos, con explosiones reportadas cerca del Palacio Presidencial y suburbios de Beirut, incluyendo las inmediaciones de la antigua embajada iraní.
El ejército israelí busca eliminar altos mandos militares de Hezbollah, aliado de la Guardia Revolucionaria iraní, en respuesta a proyectiles lanzados contra el norte de Israel. La situación escaló tras la muerte del Ayatolá Ali Yamenei, con ofensivas que incluyen fuego cruzado de misiles antiaéreos en zonas sensibles.
Donald Trump dio una última oportunidad a la población iraní para rebelarse contra el régimen, mientras el Pentágono, liderado por el secretario Bill Hetzet, proyecta cinco semanas de ataques para aniquilar sistemas de misiles balísticos iraníes, desplegando bombarderos B-1 sin descartar tropas terrestres.
Benjamín Netanyahu hablará pronto, y Estados Unidos exige rendición de armas a la Guardia Revolucionaria en esta primera fase de ataques preventivos planificados durante meses.
Irán activó cientos de ataques contra Israel, Qatar y Arabia Saudita, con reacciones en Tel Aviv y Haifa bajo la Cúpula de Hierro.