Israel confirmó un nuevo ataque con drones contra Beirut y el sur del Líbano, targeting posiciones de Hezbollah. El bombardeo dejó 31 fallecidos y 149 heridos en las últimas horas, abriendo un nuevo capítulo en la guerra de Medio Oriente.
El ataque responde a misiles y drones lanzados por Hezbollah contra el norte de Israel en represalia por la muerte de un líder. Civiles libaneses huyen masivamente hacia refugios y escuelas, mientras el gobierno libanés rechazó las acciones de Hezbollah y pidió su desarme para evitar una guerra total.
El locutor enfatizó la fragilidad del Líbano, comparándola con la crisis argentina de 2001, agravada por crisis económica, explosión del puerto de Beirut en 2020 con 2.700 toneladas de nitrato de amonio, retención de ahorros y violencia constante financiada por Irán.
La situación genera pánico generalizado y riesgo de expansión regional, afectando incluso eventos deportivos globales como el Mundial. El segmento advierte que el conflicto continúa en desarrollo.