Israel lanzó un nuevo ataque con drones en Deirut, sur del Líbano, contra posiciones de Hezbollah y suburbios, además de ataques aéreos en la capital Beirut en zonas densamente pobladas como represalia a misiles y drones de Hezbollah hacia Israel.
Se reportan explosiones en suburbios con numerosas viviendas y zonas urbanas afectadas, escalando el conflicto sin horizonte de resolución. Hezbollah posee estructura militar independiente del gobierno libanés, más fuerte que el ejército oficial, con fuerte apoyo popular pero también rechazo ciudadano por la violencia.
Financiado por Irán, toma decisiones militares sin autorización libanesa y participa políticamente con diputados y ministros en el parlamento, influyendo en gobiernos. Tras la muerte de Ayatollah Khamenei, Hezbollah se activa en el sur del Líbano, bombardeando el norte de Israel.
Beirut sufre debacle económica desde la explosión del puerto en 2020, con incertidumbre política y social, emigración masiva y tensiones geopolíticas que preocupan a países occidentales por el conflicto migratorio en la zona del Golfo.