Medios iraníes y la Guardia Revolucionaria afirman que lanzaron misiles balísticos Kheibar contra la oficina del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y un sitio de la Fuerza Aérea, penetrando el sistema antimisiles.
La información es unidireccional y no confirmada por Israel, descrita como posible propaganda en una guerra de mensajes. Se enmarca en choques mutuos con heridos leves en Israel y decenas de alarmas.
Durante el fin de semana hubo hasta una decena de muertos, y el fuego es cruzado con ataques en Jerusalén y Tel Aviv. Estados Unidos reporta tres cazas derribados por fuego amigo.
No hay corroboración de que Netanyahu estuviera en la oficina ni detalles independientes.