Estados Unidos e Israel atacaron nuevamente objetivos militares en Irán con bombardeos, en respuesta a acciones previas del régimen iraní.
Irán prometió venganza por el asesinato del líder supremo Ali Jamenei, extendió la guerra atacando con misiles a Bahréin, Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes, e impactó en Tel Aviv y Jerusalén causando más de 10 muertos.
Donald Trump confirmó que Estados Unidos destruyó 9 barcos de la Marina iraní, adelantó comunicación con autoridades iraníes y estimó que los bombardeos durarán un mes por el tamaño del país.
El Papa León XIV llamó a frenar la espiral de violencia, mientras el petróleo subió un 10% alcanzando 100 dólares el barril tras el cierre del Estrecho de Hormuz. Francia, Reino Unido y Alemania respaldaron a Estados Unidos y advirtieron medidas contra Irán.