La Guardia Revolucionaria de Irán, liderada por el comandante Ahmad Vahidi prófugo por el atentado a la AMIA, anunció el cierre del Estrecho de Hormuz y amenazó con prender fuego a cualquier barco que intente cruzarlo, por donde pasa el 35-40% del petróleo mundial. Esto ocurre en medio de la escalada bélica tras ataques de Estados Unidos e Israel contra instalaciones iraníes.
El corresponsal en Tel Aviv, Gabriel Astrosky, reportó calma temporal en Israel sin misiles entrantes hace horas, mientras se especula sobre un tira y afloje con Trump, quien hipotéticamente minimiza el impacto citando control petrolero en Venezuela tras derrocar a Maduro. Las negociaciones en Ginebra se congelaron 48 horas antes del ataque estadounidense, y circula información contradictoria como el derribo de 11 barcos iraníes por EE.UU.
Desde Londres, Cristian analizó la tibieza europea: Reino Unido, Francia y Alemania negaron bases a EE.UU. inicialmente pese a preparativos previos en Bahréin y Chipre, pero abrieron accesos tras ataques a aliados como Qatar y Emiratos Árabes. Irán muestra fragilidad aérea con aviones obsoletos pero domina en misiles (hasta 300.000, alcance 2.500 km) y drones, amenazando Europa.
Trump justificó ataques preventivos por potencial nuclear iraní subterráneo no inspeccionado por la ONU, según Rafael Grossi. Europa adopta postura defensiva cubriéndose en leyes internacionales, mientras China ofrece ayuda a Irán y se ignora a Putin; se especula un cambio interno en Irán en días.