Germán Giuliani, abogado argentino detenido desde mayo del año pasado en Venezuela, continúa preso en la cárcel de Yaredó de alta seguridad, mientras su familia denuncia abandono por parte del gobierno argentino tras la liberación de Nahuel Gallo.
Vanessa, hermana de Giuliani, contó en vivo su dolor al enterarse que solo venía Gallo en el avión, pese a indicios del Foro Penal y Cruz Roja de que saldrían juntos; esperaban gestiones similares vía AFA o diplomacia, pero nada ocurrió.
Giuliani habla cada 15 días por dos minutos con su esposa como "fe de vida"; la cárcel alberga presos políticos inocentes sin juicio ni Estado de Derecho, con torturas y detenciones arbitrarias, según Vanessa.
La familia apela a mediación de Estados Unidos, ya que Argentina no negocia efectivamente con el régimen de Maduro; Giuliani fue arrestado pese a tener permisos previos por contratos legales, a diferencia del cruce fronterizo de Gallo.