El gendarme Nahuel Gallo se encuentra en el Centro Asistencial Centinela de Buenos Aires recibiendo chequeos médicos tras más de 440 días cautivo en Venezuela.
Acompañado por funcionarios del Gobierno Nacional y efectivos de Gendarmería, Gallo está en estado de salud delicado por una huelga de hambre que realizó para exigir su liberación, y recibe atención psicológica.
Sus familiares, incluida su esposa, esperan reunirse con él, mientras se realizan estudios completos en el centro equipado para cualquier procedimiento.
No hay conferencia anunciada, y se respeta su tiempo emocional; se espera que declare sobre su experiencia en la prisión Rodeo 1 de Venezuela, pero priorizan su salud y reencuentro familiar.