El cabo Nahuel Gallo de Gendarmería Nacional arribó a Argentina en la madrugada en un avión de la AFA, tras 448 días detenido en Venezuela en la prisión Rodeo 1, donde inició una huelga de hambre. La liberación se gestionó por diplomacia paralela vía Italia y Estados Unidos, sin conocimiento del gobierno argentino.
El gobierno quedó descolocado porque no participó en las gestiones oficiales; se esperaba entrega en la embajada italiana, pero un paralelo lo impidió. Patricia Bullrich denunció diplomacia paralela y dudas sobre el avión. Llegó a la base de Seiza, donde se reencontró con su mujer e hijo; Alejandra Monteoliva, ministra de Seguridad, estuvo presente.
Rafael Palavecino reporta en vivo desde el edificio Sentinela, donde Gallo realiza chequeos médicos. Viste uniforme de cabo con charretera, entregado presumiblemente antes del aterrizaje. Su pareja escribió una carta emotiva: "se acabó esta pesadilla". Analizan reubicación y posible conferencia de prensa.
En redes hay grieta por el caso; el gobierno, dependiente del Ministerio de Seguridad, está desorientado sobre qué decir. Milei mencionó el tema en entrevista post-discurso, no en el acto principal.