Mateo Martinoza, futbolista de Unión de Pigüé, emboscó y atacó brutalmente a Darío, el novio de su ex novia de 17 años, cerca de Bahía Blanca. Lo dejó inconsciente con piñas en la cara, una patada violenta en la cabeza contra el cordón de la vereda y golpes también a la menor que lo defendía. La víctima presenta lesiones graves en la cabeza y está en estado reservado, luchando por su vida en una situación similar a la de Fernando Báez Sosa.
La ex novia ya había recibido amenazas de Martinoza tras terminar la relación y al enterarse de su nuevo vínculo con Darío, quien prometió matarlos. Ella no lo denunció previamente pese a la violencia de género anterior, pero la chica se interpuso para proteger a su novio al verlo llegar, sabiendo su agresividad. El ataque fue premeditado: lo siguió en auto hasta un bar cerca de su casa.
Martinoza está prófugo pese a ser un energúmeno asesorado que debería esconderse en redes. El caso encuadra tentativa de homicidio con dolo eventual y prepensado, agravado por antecedentes violentos en el fútbol y fuerza física de pateador semi-profesional. Panelistas proponen agravante por prácticas deportivas que dan superioridad.
En redes, perfiles truchos defienden a Martinoza y culpan a la chica de instigar, planteando mentalidad retrógrada de echarle la culpa a la víctima. Reiteraron el video con sonido para mostrar la emboscada sin palabras previas, el ruido de piñas y la decisión de agredir.
La adolescente arrastró el cuerpo inerte de Darío para alejarlo mientras Crónica mantiene contacto con la familia respetando su dolor. Cualquier prueba de amenazas agravaría la pena, que será alta pese a falta de antecedentes penales previos.