Sergio Andrés Retamoso, policía de 43 años, fue baleado por la espalda en la cintura durante un asalto el viernes, pese a no resistirse, levantar las manos y no portar arma.
Los delincuentes lo abordaron cuando bajaba de su auto para visitar a su padre, lo despojaron de pertenencias tras tantearlo, y uno disparó al huir, dejando la bala alojada en su estómago; Retamoso está estable y fuera de peligro.
Ángel Retamoso, padre del policía, relató que su hijo venía a visitarlo semanalmente, que dos ladrones lo vigilaban y lo atacaron sin motivo, confirmando que no forcejeó ni tenía arma.
La policía busca a los tres implicados por tentativa de homicidio; el padre lamentó el acto "cobarde" y cree que balearon al descubrir su credencial policial.