La final entre Argentina y España en el estadio Lusail de Qatar arriesga suspensión o reprogramación debido a los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y respuestas regionales.
Qatar decretó suspensión de toda actividad deportiva, con misiles sobrevolando la zona y falta de seguridad en medio del conflicto.
Federaciones de Argentina y España podrían pedir no jugar, buscando excusa perfecta, mientras FIFA evalúa cambio de sede posiblemente a Miami en Estados Unidos.
El conductor bromeó sobre no viajar por el riesgo, destacando la inestabilidad que afecta también Formula 1 en Bahrein.