Felipe y Martita Ford visitan el programa y hablan sin filtros de sexualidad, confesando pruebas con ambos sexos y preferencias.
Martita admite haber probado todo, ahora le gustan los hombres, y detalla intentos con culones y sexo por detrás en contexto ebrio, explicando técnicas con boca.
Relatan anécdota en un sauna gay o túnel con ladrillos a la vista, sudor, chorros del techo y pozos para defecar, donde uno terminó cagándose por asco y vértigo.
Felipe confirma haber ido alguna vez, comparan con fama rockera de robar parejas y cierran menos grave que no decir te amo.