La Nacion + sociedad Hambre de futuro

Evacuados del Pilcomayo perdieron todo por crecida histórica

Tensión: intercambio (25°) Sesgo: favorable (+25) Eje político: Centro

Los evacuados de comunidades como La Gracia y Misión La Paz relatan cómo la crecida impresionante del río Pilcomayo invadió sus casas, destruyendo colchones, ropa, camas y freezers. Niños como Nasa, Joel y Tina describen el agua entrando por las fuertes lluvias, obligándolos a huir con lo puesto y vivir en condiciones precarias a la vera de la ruta sin carpas ni mercadería suficiente.

Unas 25 familias se desplazaron hace una semana, pero ahora son más de 300 en Misión Natural afectadas. Los caminos están cortados en 6 puntos a lo largo de 6 kilómetros, impidiendo el paso de maestros y el acceso a escuelas, suspendidas hace dos semanas. La gente cruza caminando con necesidad, sintiendo hambre porque se vaciaron las despensas y la ayuda provincial con módulos alimentarios no alcanzó.

Los jóvenes de la comunidad lucharon día y noche levantando defensas con bolsas de tierra y máquinas, pero el río superó las bolsas y filtró, arrasando todo. Nunca habían visto una creciente tan grave, con correntada de olas que dejó un espacio mínimo para evacuar a pie, mojando pertenencias. En la Escuela Curvita, un centro de evacuación albergó a 580 personas, coordinadas por equipos en la vera de la ruta.

La solidaridad local brilla con vecinos, comerciantes y confiterías donando colchones, mercadería y organizando meriendas voluntarias sin instituciones municipales. Sin embargo, advierten que en dos o tres meses nadie recordará y no habrá bolsones de alimentos, dejando un dolor profundo por ver a la gente sufrir más que por las casas perdidas.