Reino Unido, Alemania y Francia emitieron un comunicado conjunto expresando consternación por los ataques indiscriminados de Irán con misiles contra países de la región como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Qatar, Kuwait y Jordania, que albergan bases estadounidenses.
Los líderes Keir Starmer, Friedrich Merz y Emmanuel Macron anunciaron disposición a adoptar medidas defensivas necesarias y proporcionadas para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones, protegiendo intereses propios y de aliados en el Golfo Pérsico.
Los gobiernos europeos acordaron trabajar juntos y con Estados Unidos en medio de la escalada de la Operación Furia Épica.