La película Argentina-Belén, dirigida por Dolores Fonzi e inspirada en un hecho real doloroso, ganó el Goya a la mejor película iberoamericana, aunque no avanzó a los Oscar.
Dolores Fonzi recibió el premio con emoción y dedicó un discurso fuerte: agradeció al equipo, Leticia Cristi, KS Films, Javier Almaceda y Amazon MGM, pero criticó el mundo como "película de terror" por genocidio en Gaza, mujeres en Irán, migrantes en EE.UU.
Advirtió contra la ultraderecha que "vino a destruirlo todo", mencionó un futuro donde el presidente vende el agua, y llamó a defender el cine y el agua.
El canal destacó que el discurso fue duro y muy politizado, tendencia en entregas de premios donde hay tomas de posición fuertes.