Dolores Fonzi recibió el premio Goya a mejor largometraje iberoamericano por Belén, película basada en un caso real de una mujer condenada tras un aborto.
En su discurso, la actriz y directora denunció el mundo como una película de terror por genocidio en Gaza, reclamos en Irán y persecución a migrantes en Estados Unidos, advirtiendo contra la trampa de la ultraderecha que destruye todo.
Criticó al presidente argentino por poner en venta el agua, refiriéndose a la ley de glaciares, y llamó a defender el cine y recursos como el agua, aprovechando el escenario para hablar de la realidad argentina y de mujeres.