Cintia Fernández contó en LAM que se reconcilió con Moria Casán mediante un abrazo privado después del programa, iniciado por Moria, quien evitó palabras y optó por el gesto afectuoso. Ambas reconocen ser reactivas y contestatarias, pero prefieren no ser hipócritas y expresar sus incomodidades abiertamente.
Cintia explicó que no hubo disculpas mutuas porque cada una descarga a su manera: Moria con show y ella sentimentalmente. Recordó el audio de Moria agradeciendo a Elba por instalar la palabra "Chihuahua" en el panel, pero lo ve como humor provocador para sacarla de quicio, aunque ahora prioriza un clima laboral positivo.
Sobre su contrato que vence el 10 de marzo, Cintia se siente cómoda en el programa pese a los quilombos, le gusta pelear por títulos y confrontar invitados como Tamara Petinato, quien pidió a producción que no le preguntara nada, llamándola "quilombera". No espera disculpas de Elba, a quien acusa de amar la cámara.
Moria Casán, contactada por LAM, confirmó el abrazo posterior al programa, desdramatizó el conflicto como percepciones ajenas y explosiones normales para funcionar el ciclo. Aseguró afecto por Cintia, borrón y cuenta nueva sin ofensas, y quiere que siga en el panel.
El panel de LAM debatió las personalidades explosivas de ambas, comparándolas con otros cruces como Marisa y Laura, y cuestionó si el pacto durará o explotará de nuevo, picanteando sobre apodos como "Mechera" que Moria ignora.