La cúpula de la CGT se concentró en la Plaza Lavalle frente a Tribunales para leer un documento de rechazo a la nueva ley laboral aprobada en el Congreso, que consideran inconstitucional por violar principios protectores y de progresividad.
Dirigentes como la jefa de la justicia gremial cuestionaron el discurso del presidente en el Congreso, afirmando que prioriza la especulación financiera para pocos en detrimento de los trabajadores, con 270.000 a 300.000 puestos de trabajo perdidos y sin anuncios concretos para generar empleo.
Expresaron confianza en la objetividad de la justicia para acatar la Constitución Nacional y hacer cumplir derechos de petición, comparándolo con rechazos previos al DNU, aunque destacaron diferencias en origen y contenido.
La CGT presentó el documento en mesa de entradas de la justicia laboral y contencioso administrativo, buscando declarar la ley inconstitucional por vías colectivas, pese a que analistas dudan de su legitimación por falta de daño concreto.
El operativo de seguridad cortó calles como 9 de Julio, Viamonte y Tucumán; la concurrencia fue dispersa con banderas gremiales, menor que convocatorias previas, y el acto concluyó sin incidentes mayores.