La CGT comienza hoy su ofensiva judicial contra la reforma laboral aprobada el viernes en el Senado, con una marcha a Tribunales en dos horas para impugnar la ley en el fuero contencioso administrativo.
No hubo paro ni movilización el viernes, pero ahora buscan vía judicial frenar artículos que restringen huelgas y asambleas en lugares de trabajo.
Eligen el fuero contencioso administrativo porque la reforma elimina el fuero nacional laboral, reduciéndolo de 80 a 10 juzgados en CABA, lo que demoraría juicios y generaría jueces presionados por el gobierno.
Hay hermetismo sobre la presentación exacta, pero se centrarían en esas restricciones específicas promovidas por el oficialismo.