La CGT marchó hasta Tribunales para rechazar la reforma laboral aprobada el viernes por el Senado, que califican de retroceso en derechos laborales y violatoria de principios constitucionales.
Anunciaron presentaciones judiciales para frenarla y montaron un escenario donde leyeron un escrito firmado por ellos, llamando a la participación genuina en la convicción.
En el discurso, defendieron que la dignidad del trabajo es una construcción colectiva frente a los programas del Senado que expulsan a la nación de la comunidad, rompen la experiencia solidaria del trabajo e intercambian contra la paz social, el bien común y la idea de libertad.
Exigieron oponerse más que nunca a estas medidas.