La muerte del líder supremo iraní Ali Jamenei por ataques coordinados de Estados Unidos e Israel genera la mayor crisis de sucesión desde 1979 en el régimen teocrático.
Gustavo Murat explicó que se activó un proceso constitucional único en la historia reciente: un consejo de liderazgo interino integrado por el presidente Masoud Pezeshkian, el jefe del poder judicial Gholam Hossein Mohseni-Ejei y el clérigo Alireza Arafi, mientras la Asamblea de Expertos elige al nuevo líder.
El mecanismo legal no está diseñado para una transición en medio de guerra, lo que crea incertidumbre y tensión interna entre conservadores, radicales y militares. El régimen podría radicalizarse, activando milicias y apoyando proxies como Hezbollah en Líbano, Irak y Siria.
Sin un líder central fuerte, surge tironeo entre líneas duras y moderados, reconfigurando Oriente Medio ante el vacío de poder.