La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) envió un avión privado para traer a Argentina a Nahuel Gallo, el policía argentino detenido hace casi 500 días en la prisión Rodeo 1 de Venezuela, tras negociaciones independientes del gobierno nacional.
Dirigentes de la AFA, como Nacis, prosecretario de la entidad, gestionaron el traslado directamente con autoridades venezolanas, ya que no hay vuelos comerciales ni presencia diplomática argentina en el país por la ruptura de relaciones. La diputada Marcela Pagano entabló diálogo con Jorge Rodríguez, hermano del presidente interino venezolano, confirmando que no existía pedido formal del gobierno argentino a través de embajadas de Brasil, Italia o Estados Unidos.
Patricia Bullrich, titular del bloque de senadores, reveló que el gobierno desconocía esta operación paralela y que Gallo fue sacado de la cárcel a las 21:30 sin que supieran su paradero hasta la llegada del avión. La familia de Gallo y otros presos como los Giuliani expresaron desilusión por la falta de avances diplomáticos tradicionales.
El gobierno venezolano afirmó no haber recibido reclamos formales por Gallo, lo que generó enojo oficial y acusaciones de pérdida de autoridad, mientras familias de detenidos celebran el regreso pero exigen más gestiones para los restantes.