Sesenta a setenta adolescentes de Cipolletti se organizaron por WhatsApp e Instagram para una pelea a trompadas en un pasillo familiar, convirtiéndolo en un ring a cielo abierto. Es la segunda vez que ocurre este tipo de batalla campal premeditada.
Las imágenes muestran golpes violentos donde un chico cayó con la cabeza cerca de un cordón de hormigón, en un golpe que podría haber sido mortal. Muchos pelean, otros arengan y graban el enfrentamiento que empezó verbal y escaló a físico.
La policía intervino, pero no hubo heridos graves ni denuncias formales. Los vecinos temen repeticiones y piden intervención judicial para prevenir estas citas violentas anunciadas en redes.