Activistas colocaron 12 inodoros con pancartas en las escalinatas del Senado durante el cambio de guardia, aprovechando la ausencia de seguridad. Una foto revelada muestra a guardias desconcertados mirando para otro lado.
La periodista Camila Adolabian informó que los intrusos sabían los horarios exactos del Senado, estacionaron una camioneta blanca, treparon rejas y armaron la protesta en casi 35 minutos sin reacción. La Policía Federal tampoco estaba postada en la esquina.
Hay pase de facturas entre seguridad del Senado, a cargo de Claudio Gallardo, y Policía Federal del Ministerio de Seguridad. Gallardo es figura polémica con acusaciones de espionaje interno.
El panel cuestionó la falta de respuesta: tiempo para coreografía completa con pantalones bajos y trajes naranjas. Fuentes indican cacería de brujas interna y movimientos en el Ejecutivo por el riesgo de catástrofe.
Gracias a Dios fue pacífico como Greenpeace, pero evidencia fallas graves en seguridad pese al énfasis gubernamental en orden público.