Israel confirmó la muerte del líder supremo iraní Ali Khamenei y su hijo en ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Teherán, bajo la Operación Furia Épica. Donald Trump instó a los iraníes a derrocar al gobierno y prometió aniquilar instalaciones navales iraníes para impedir armas nucleares. La Media Luna Roja reporta más de 200 muertos.
Expertos advierten riesgos en rutas marítimas como el Estrecho de Hormuz y Mar Rojo, donde Irán amenaza con minas y misiles, aunque necesita el estrecho para exportar crudo. Grupos aliados como hutíes, Hezbollah y milicias iraquíes prometen represalias contra bases de EEUU e Israel. Canadá y Australia respaldan a EEUU por amenaza nuclear iraní.
La Unión Europea, vía Ursula von der Leyen y Antonio Costa, pide moderación pero critica duramente la respuesta iraní como violación del derecho internacional, sin condenar ataques de EEUU e Israel. Convocan reuniones urgentes de ministros y comisarios para buscar solución diplomática y presionar programas nuclear y balístico de Irán. Argentina apoyó los ataques; Perú pide paz.
Alemania, con canciller Friedrich Merz, apoya plenamente a Israel y EEUU, condenando represión iraní y programa nuclear. Andrés Goldschmidt destaca alineación con narrativa de Washington pese a mediaciones fallidas en Omán. La Guardia Revolucionaria, dirigida por Mohammad Pakpour, controla economía y aliados como Hezbollah, Hamas y hutíes, pese a sanciones y pérdidas previas.