Tras 37 años como líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei murió en un ataque a gran escala de Israel y Estados Unidos el sábado, sembrando incertidumbre sobre el futuro de la República Islámica y temores regionales.
Con voz entrecortada por el llanto, el presentador de la televisión estatal iraní confirmó oficialmente la muerte, describiéndola como martirio en Ramadán: El alma exaltada del líder... ha ascendido al reino más elevado. La nación iraní entra en luto.