Sergio Rubín explicó que el líder supremo de Irán, Ali Khamenei, era un ayatolá de la corriente chiita con la suma del poder en la teocracia persa, donde las elecciones están manipuladas y no hay democracia plena.
El experto recordó que Khamenei asumió tras la revolución de 1979 que derrocó a Reza Pahlavi, y su asesinato representa un golpe letal para el régimen religioso, que interpreta la sharía y emite fatuas islámicas.
Rubín anticipó interrogantes sobre la sucesión, ya que Khamenei pudo designar un reemplazante, pero comparó con caídas de dictadores como Sadam Hussein en Irak o Muamar Gaddafi en Libia, que trajeron turbulencia sin democracias occidentales.
El analista señaló protestas fuertes y represión brutal en Irán recientemente, y evaluó si el pueblo se levantará como esperan Donald Trump y Benjamín Netanyahu, abriendo interrogantes inéditos sobre una posible negociación o guerra civil.