El Sheikh Galal detalla que la zakat al-Fitr se paga al final del Ramadán, equivalente a 2,5 a 3 kilos de comida básica como arroz, uvas pasas o dátiles para los necesitados, purificando el ayuno y permitiéndoles celebrar Eid contentos.
Se calcula el peso aproximado considerando el tamaño de los alimentos y se puede entregar en especie o en dinero equivalente al valor de mercado promedio, priorizando necesidades como medicamentos o ropa según eruditos contemporáneos.
La entrega se hace directamente a conocidos pobres o vía instituciones islámicas confiables con base de datos de la comunidad, idealmente en los últimos dos días de Ramadán, aunque antes si se delega por organización.
Difiere de la zakat anual obligatoria, tercer pilar del Islam tras la fe y el rezo, que consiste en el 2,5 por ciento de las ganancias anuales lunares de cultivos, negocios o fábricas, no ligada directamente a Ramadán aunque muchos la pagan entonces por su generosidad.
El Ramadán fomenta empatía y bendición, recordando la ayuda a otros.