Los conductores del Cálamo especial de Ramadán destacan la veracidad de la biografía del profeta Muhammad, quien pese a ser analfabeto transformó el paganismo árabe y enfrentó a la tribu más poderosa en un contexto de extrema peligrosidad. Explican que no se le dice Mahoma sino Muhammad y que los musulmanes no son maometanos.
Subrayan que científicos de Estados Unidos, Alemania, China y Japón abrazaron el Islam al descubrir en el Corán conocimientos científicos avanzados hace 1400 años, como embriología, universo y aguas que no se mezclan, imposibles para un hombre de la época.
El profeta vivía en pobreza, compartía todo con los pobres, vestía como el pueblo y no en palacios como los césares, lo que resalta su autenticidad. Los sabios islámicos preservaron su historia con un método científico, transmitida generación tras generación sin contradicciones.
Allah describió características del profeta Muhammad en escrituras sagradas anteriores al Corán para que lo reconocieran. Analfabeto, dictó cartas invitando al Islam a emperadores del Imperio Bizantino y Imperio Persa, las dos potencias de la época, y a otros reyes, sin obligarlos.
El mensaje del último profeta es para toda la humanidad y válido para todas las épocas, como se aplica hoy. El programa surgió de radio para el suhur de Ramadán y ahora lo ven musulmanes y no musulmanes.