El régimen iraní activó el proceso de transición política tras la muerte confirmada del líder supremo Ali Jamenei en ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Teherán.
Un consejo temporal con el presidente, jefe del Poder Judicial y jurista del Consejo de Guardianes asumirá hasta que la Asamblea de Expertos elija al nuevo líder, según el artículo 111 de la Constitución. Irán decretó 40 días de luto y la Guardia Revolucionaria prometió vengar el "gran crimen".
La ofensiva causó muertes de altos mandos militares y cierre del Estrecho de Hormuz, afectando economías globales. El opositor exiliado Pallavi celebró la muerte como inicio de una transición libre.
Desde Estados Unidos, la corresponsal Andrea Eidman reportó el nombramiento de Ahmad Vahidi, acusado por el atentado a la AMIA en Argentina, como nuevo jefe de la Guardia Revolucionaria, señalando la persistencia ideológica terrorista de Irán.
Donald Trump confirmó ataques continuos contra programa nuclear iraní y misiles, con protocolos de seguridad activados globalmente. Se reportó impacto de misiles en portaaviones Lincoln y cerca de Jerusalén, sin bajas confirmadas en EE.UU.