La Confederación Catarí de Fútbol suspendió todos los torneos de fútbol y deportivos hasta nuevo aviso tras los impactos de misiles cerca del Estadio Lusail, afectando la finalísima entre el campeón de Europa y el de América programada para el 27 de marzo.
El partido entre Argentina y España queda sin sede a esta hora, aunque la FIFA monitorea la situación y podría trasladarlo a Estados Unidos u otro lugar neutral, ya que Qatar no es viable por la escalada de violencia en Medio Oriente.
Además, el presidente de la federación iraní de fútbol declaró que es muy improbable la participación de Irán en el Mundial, donde está clasificado en el grupo G con Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto, lo que obligaría a la FIFA a clasificar otro equipo.
Panelistas destacaron los riesgos logísticos, de seguridad y económicos en una zona en guerra, haciendo imposible un evento con público masivo como este.