Qatar suspendió todas las actividades deportivas hasta nuevo aviso debido a los ataques con misiles y drones iraníes que impactaron cerca del Estadio Lusail en Doha, sede prevista para la finalísima entre la selección argentina, campeona de América, y la selección española, campeona de Europa, programada para el 27 de marzo.
Las entradas para el encuentro se agotaron en dos horas tras ponerse a la venta esta semana, pero la FIFA evalúa reprogramar o mudar la sede a Europa, como España, ante la precaución absoluta por la escalada en Medio Oriente. También se suspende el amistoso Argentina-Qatar del 31 de marzo en el mismo estadio.
La medida afecta otros eventos: el Gran Premio de Bahréin y Abu Dhabi en la Fórmula 1 próximos, y el Mundial de Básquet 2027 que Qatar iba a organizar, lo que obliga a la FIBA a replantearlo si persiste la violencia.
Qatar Airways canceló todos los vuelos desde y hacia Doha, complicando traslados de deportistas, como los de la Fórmula 1 hacia Australia.