El conductor explica que después de un diciembre agotador con eventos familiares, cierres escolares y laborales, las familias enfrentan el desafío del burnout en enero durante las vacaciones, cuando los chicos están 24/7 en casa sin energía restante.
La licenciada Débora Bellota, psicóloga, define el burnout como un síndrome límite o síntoma de agotamiento total, con sensación de vacío emocional, insatisfacción y estrés acumulado no atendido, agravado por exigencias culturales como el multitasking y home office con maternidad.
Diciembre intensifica esto con actividades extras, y en vacaciones aumenta la demanda de los hijos en casa. Bellota recomienda analizar la raíz en ideales perfectos, escuchar señales del cuerpo como irritabilidad o insomnio, priorizar deseos sobre deberes y organizar prioridades.
Para familias en crisis, sugiere comunicación con la pareja para repartir tareas, buscar ayuda económica o familiar, formar "tribus" con otros padres, bloques de tiempo de calidad con hijos, equilibrar tecnología y límites claros, y terapia. Contacto en Instagram Maternidad, Crencia y Familia.